Motherland/ Pandora

Motherland/ Pandora

Los fotógrafos Sergi Cámara, Héctor Mediavilla, Alfonso Moral y Fernando Moleres, que conforman el colectivo Pandora, se aproximan a la noción de «Motherland» desde la práctica de la fotografía documental. Una fotografía entendida no como espejo con memoria, no como replica del mundo, sino como artefacto, como medio capaz de construir sus propios referentes y que por tanto nos brinda la posibilidad de entablar un discurso sobre el mundo, de recrearlo dotándolo de otros significados.
Observamos tres matrices discursivas que atraviesan todo su trabajo. La primera se interroga sobre la noción de Fronteras, la segunda se desliza por los movimientos, los desplazamientos, la inmigración-emigración de una gran parte de la población humana en la actualidad y sus consecuencias, y por último, la tercera se adentra en las tripas de las ciudades contemporáneas.
Su motherland se encuentra así ubicada en la necesaria reflexión sobre nuestro lugar en el mundo desde una postura de denuncia y de alerta. Un mundo donde el yo pasa ineludiblemente por el nos, por la interconexión con los otros.
Los fotógrafos de Pandora se aproximan y nos invitan a acercarnos al otro porque entienden “que uno solo puede constituirse a través del otro, a través de la diferencia. La diferencia no es algo opuesto a la identidad, al contrario es absolutamente necesario para ella.” Por ello sus imágenes no se articulan desde la condescendencia ni desde una mirada etnocéntrica, sino desde una clara denuncia. Denuncia de injusticias, de violencia, de sufrimiento y que llega a su apoteosis cuando se introducen en las vísceras de algunas de las megalópolis contemporáneas. Pandora deja entrever, a modo de colofón, su rechazo a este modelo de ciudad, donde justamente el otro y el propio yo se desvanecen, se pierden en la masa compacta, donde deambulan por esos no lugares. Un espacio, que como bien explica Augé, «no crea ni identidad ni relación, sino soledad y similitud.»
Así, el lugar al que no solo se sienten ligados estos fotógrafos sino también en el que desearían que todos, sus fotografiados como sus espectadores, formaran parte, es una tierra sustentada en el encuentro, en nuestra construcción con el otro.