Cante a un instante/ Gilles Coulon & Mat Jacob

Cante a un Instante/ Gilles Coulon & Mat Jacob 

Cante a un Instante es una exposición compuesta de 37 fotografías y una proyección realizadas por los franceses Gilles Coulon y Mat Jacob, del colectivo Tendance Floue. Es el resultado de una residencia artística en la pequeña ciudad francesa de Mont-de-Marsan que acoge desde hace más de dos décadas un festival de flamenco. La fotografía que practican Coulon y Jacob, más allá de sus recorridos personales, es comprometida y vivencial. Como viajerosinsaciables, pertenecientes a una tradición documentalista, dirigen su mirada más allá del registro fidedigno de la realidad. En este trabajo nunca se fijaron la pretensión de descifrar el flamenco, sino que partiendo de su forma de hacer fotografía, trataron de vivirlo, subjetivamente. Adentrándose de este modo por primera vez en el mundo del flamenco, en su encuentro fugaz con los artistas en sus camerinos, entre bambalinas y viviendo la noche con ellos, fueron descubriendo y sintiendo que compartían la misma filosofía de vivir su arte; sin medias tintas, empapándose del momento, dándolo todo en el ahora, entregándose íntegramente. En cada una de las imágenes podemos respirar así su empatía, su afinidad con este arte hasta llegar a nosotros como una especie de revelación: que los procesos de creación, tanto del flamenco como de la fotografía, parecen construirse y consolidarse por los mismos caminos, y donde todo se juega en el instante, en el ahora. A través de estas imágenes surge así un encuentro entre la fotografía y el flamenco, dos artes que empiezan a dialogar en un lenguaje común. Al abrir el campo de visión y no acotarse a lo evidente, Coulon y Jacob nos presentan una visión muy diferente del flamenco, de las imágenes estáticas a las que estamos acostumbrados. Así pues, a veces los detalles son imprecisos, solo se distinguen los contornos, los trazos más fuertes, destellos que definen una sensación, un estado de ánimo o un momento muy concreto. Se siente lo que subyace alrededor del flamenco, se esbozan las diferentes capas que lo construyen y no se limita a encuadrar el momento degloria. En ningún momento vemos el escenario, lo que pasó en él pertenece a otro público. Vemos, en cambio, la tensión de la antelación, la promesa de lo que va a ser, los nervios, el cuestionamiento interno, la inseguridad; y el después; el sudor, la apoteosis del esfuerzo, la fiesta, la seducción de la noche y lo que la mañana se llevó. Escenarios múltiples propios del carácter de un arte cuya fuerza radica justamente en el hecho de ser difícilmente catalogable, por su gran riqueza, su fuerte personalidad y su diversidad de matices. Una invitación para sumarnos a compartir este arte desde el sentir.